Recuperar la ilusión está en tus manos (3)

Hoy, como ya os comenté ayer, solo escribiré sobre algunos pequeños gestos que podéis aplicar a vuestra vida para poder conseguir recuperar esta ilusión.

  • Mañanas distintas. En vez de que tus mañanas sean siempre iguales, ponte música de vez en cuando. Despiértate un poco antes y haz el amor, tómate un café en una cafetería al sol. Tu día cambiará.
  • Aprende algo nuevo. Apúntate al chino, atrévete con unas clases particulares o empieza a hacer punto de cruz en casa, algo distinto en tu vida. Te sentirás mejor aprendiendo algo nuevo.
  • Invita a los amigos a casa. Toma la iniciativa a la hora de entretener a tus amigos y familiares. Organiza una cena, una noche de juegos o una cata de vinos.
  • Cambia los muebles. No hace falta que compres nada nuevo. Cambia la distribución de tu salón y reordena los objetos. Como mucho, retapiza un par de cojines.
  • Lee una novela de misterio. Aficiónate a una saga o a una novela de misterio. Sentirás la emoción y el suspense de estar literalmente enganchado a un libro.
  • Asiste a un concierto de rock, a una noche folclórica o a la ópera. Se trata de que rompas tus tabúes musicales y pruebes con algo Te sorprenderás.
  • Atrévete con una rece exótica. No tienes por qué saber hacer un hummus libanés o un ceviche tailandés, pero pruébalo. Te ilusionará ver que eres capaz.

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Con esto doy por finalizado el post sobre cómo recuperar la ilusión. Espero que haya gustado y os sirva en vuestro día a día.

Hasta la próxima y no olvides compartirlo o comentarlo. Entre todos podemos hacer de una vida mejor.

 

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Recuperar la ilusión está en tus manos (2)

Siguiendo por donde lo dejamos ayer, para empezar en esta gratificante tarea  de recuperar la ilusión, conviene señalar que no hay que confundir ilusión con esperanzas infundadas. Es decir, los objetivos deben ser realistas y realizables, no descabellados e imposibles, pues sólo caeríamos en la frustración, un efecto colateral pésimo que empeoraría incluso más la situación inicial de la cual partimos. Una ilusión objetivamente inalcanzable es en sí misma una ilusión perdida, y esto nos llevará hacia la inmovilidad en lugar de avanzar. El primer paso es analizar cómo nos encontramos y qué va mal, identificar nuestros puntos fuertes, pues es en ellos en los que nos apoyaremos para avanzar. Si nos conocemos mejor, creeremos más en nosotros mismos.

También conviene poner orden en aspectos tan básicos como la familia, los horarios, la rutina… Se trata así de dejar espacio para que entre la ilusión, resolviendo antes problemas con hermanos, amigos o algún asunto pendiente que nos impida pensar con claridad. Seguidamente, es recomendable que hagas sitio en tu día a día: libérate de esas tareas innecesarias que convierten lo cotidiano en una cárcel. Busca soluciones prácticas, delega y elimina obligaciones que hayas impuesto y que, en realidad, no son tan necesarias. Muchas veces nos ponemos tareas en exceso para evitar pensar y caminar hacia la felicidad. Como digo, la actitud en este proceso es fundamental. Volver a ilusionarse depende mucho de la perspectiva con que nos tomamos las cosas, así que deja de una vez por todas de dramatizar, de recurrir a quejas y excusas. La ilusión es inversamente proporcional a la negatividad. Trata de aceptar la cosas tal y como van llegando. A menudo, cuando algo se complica, resulta más fácil venirse abajo, lamentarse y sumirse en la tristeza. Pero con aceptación y optimismo, pronto descubrirás que la vida está compuesta de ingredientes y experiencias de lo más variado, pero que de absolutamente todo se puede aprender, y con ello crecer.

Los instintos hablan, no se trata de hacerlo a ciegas, claro que no, pero escucharlos más a menudo es una buena receta para recuperar la ilusión. En ocasiones sentimos pálpitos con respecto a alguien, química en un lugar concreto o la necesidad desde jóvenes de cumplir un sueño. No debes hacerles caso omiso. Los instintos son, pues, la tendencia de un organismo a dar una respuesta compleja y específica a un estímulo medioambiental sin razonamiento alguno. Así, sigue tus instintos y actúa, el razonamiento es a menudo un obstáculo. No pienses tanto en el qué dirán, simplemente hazlo. Verás que tampoco era para tanto.

Por último hablaremos de personas concretas. En este sentido, adoptar esta actitud positiva con personas concretas es incluso dar un paso más allá. Habitualmente, nos equivocamos con nuestras ilusiones y las enfocamos excesivamente en deseos materiales. Esas cosas no terminan motivando, es ilusión pasajera. Por ello, debemos cambiar el objetivo y relacionarlas con gente concreta: hacer una excursión con un amigo, compartir un viaje con los padres, bailar en pareja. La dicha depende, en gran parte, de terceros, no de que nos toque la lotería. Conocer gente nueva también ayuda. Y si son personas interesantes, mejor que mejor. Toma la iniciativa a la hora de acercarte a ellas y conocerlas; notarás cómo la ilusión es muchas veces una emoción que se contagia y que pasa de unos a otros. Serán buenos guías, aunque ni siquiera lo hagan a conciencia. En asuntos de parejas duraderas, la ilusión suele ser escurridiza, pero no hay que dormirse en los laureles. Ambos debéis hablarlo primero y después fomentar la creatividad. Escoge un lugar, una fantasía, una idea. Y hazlo sin pensarlo dos veces. Busca planes diferentes, pequeñas sorpresas diarias, y bromea incluso en asuntos trascendentales. De nada sirve castigarse, pero tampoco hay que dar nada por hecho, ya que no existe garantía de que vaya a durar siempre. ¿Qué cosas cambiarías en tu vida? ¿Quién es la persona más importante? ¿Qué es lo que más te gusta de ti mismo? ¿Y de qué te sientes orgulloso? ¿Cuál es el principal regalo que te ha hecho la vida? Piénsalo, la ilusión entrará poco a poco de nuevo por la ventana.

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Para mañana os dejaré los pequeños gestos que podréis aplicar a vuestra vida cotidiana y así poder recuperar la ilusión poco a  poco, que en esta sociedad falta nos hace.

Hasta la próxima y no olvides compartirlo o comentarlo. Entre todos podemos hacer de una vida mejor.

 

Recuperar la ilusión está en tu mano (1).

Estamos en una sociedad menos feliz, las personas con una baja autoestima y cada vez con menos esperanza. Pero no podemos vivir sin ilusiones. Estas son nuestra mejor compañía, nuestro aliado más fiel en las dificultades y nuestro principal maestro en la vida.

Según la Real Academia Española entiende por ilusión “esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo”, aunque para muchos es una palabra que poco a poco ha ido desapareciendo de su diccionario personal e interior. Y es que perderla es relativamente sencillo, sobre todo por culpa de la rutina, la inercia y la entorpecedora falta de voluntad. Pero si no quieres ser protagonista de un predecible cuento, haz de saber que recuperar la ilusión está en tu mano.

Poco a poco y con metas de pequeñas a grandes, pues se trata más de un asunto de detalles, de concreción, que de un dilema existencial. Puede que lo veas como una tarea ardua y que no sepas por dónde empezar, pero la ilusión es cuestión de un cambio de mentalidad, de variaciones en la perspectiva de las cosas, de pequeños gestos. No hace falta que te apuntes a un deporte de riesgo, ni nada por el estilo, se trata de una actitud ante el mundo. En los momentos de recesión y de desesperanza actuales, no podemos vivir sin ilusión.

Los seres humanos necesitamos recursos para poder aprender a desarrollar nuestra capacidad de recuperación ante la adversidad y a racionalizar los pensamientos negativos, claves que nos ayudarán a recuperar la confianza y sentirnos más seguros, pues nada menos que el 95% del sufrimiento seguramente es inútil. Así, la ilusión es nuestro mejor baluarte, nuestro aliado más fiel en las dificultades y nuestro principal maestro ante la vida.

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Este es el primer post sobre “Recuperar la ilusión está en tus manos”. Habrá dos post más sobre este tema. En el siguiente trataré de concretar más de cómo recuperarla en diferentes aspectos de la vida y en el último solamente os daré unas ayudas o pequeños gestos para intentar recuperarla.

Espero que estéis esperando al siguiente post jejej.

 

¡Bienvenidos a mi blog! ¡Bienvenidos a mi vida!

Hola a todos mis nuevos lectores.

He elegido el día de hoy, no de casualidad. Hoy, una de las personas más importantes en mi vida, debía de cumplir años y 89 años mismamente. Él ya me dejó hace un tiempo y debido a las ganas de empezar con otra forma de vida, otro nacimiento en mí como persona, yo elijo este 13 de Agosto.

Desde pequeño siempre me he visto influenciado por él. Sus ganas de vivir con todo lo que sufrió en su vida, hace que uno cogiera toda su experiencia y mirase la vida de otra manera. Pero esta filosofía que he adquirido se debe a todo lo que llevo vivido en estos 22 años, gracias a mi familia, amigos, amores, etc.

Voy a tratar de enfocar el blog lo máximo posible a mi filosofía de vida, haciendo reflexiones, comentando temas que vea de importancia y sobre todo que entre todos de alguna manera, aunque sea mínima, también podáis participar.

Hasta febrero del 2015, estaré haciendo rutas por mi Extremadura conociéndola a fondo. Iré informando de todo ello en el blog y vía Twitter. No dudes en compartir una ruta a mi lado, será fantástico. Pero si no puedes, colgaré vídeos en YouTube para que puedas disfrutar de ellas igualmente.

La persona a quién dedico este primer post, es a mi abuelo. Gracias por todo, sé que me cuidas desde donde estés.